Sorteo Mundial 2026: fecha, formato y bombos del 5 de diciembre

Conoce los detalles del sorteo de la Copa del Mundo 2026: 48 equipos, 12 grupos y las claves del nuevo sistema de clasificación en la cita de Estados Unidos, México y Canadá

El próximo 5 de diciembre de 2025 se celebrará uno de los eventos más esperados por los aficionados al fútbol: el sorteo de la Copa del Mundo 2026. Este acto, que tendrá lugar en el Kennedy Center de Washington D.C., definirá los grupos de una edición histórica que contará con 48 selecciones nacionales y se desarrollará en territorio norteamericano del 11 de junio al 19 de julio de 2026. Actualmente, 42 equipos tienen su plaza asegurada, mientras que seis escuadras completarán el cuadro final a través del repechaje intercontinental y los playoffs de la UEFA. La FIFA ha diseñado un formato renovado que modifica sustancialmente la estructura tradicional del torneo, adaptándola al aumento de participantes y garantizando un equilibrio competitivo hasta la fase final. La competición se disputará en 16 ciudades sede distribuidas entre los tres países anfitriones, marcando un hito sin precedentes en la historia de los Mundiales. El sistema de clasificación para la ronda eliminatoria también experimenta una transformación significativa. En lugar de los ocho grupos de cuatro equipos que caracterizaron ediciones anteriores, el torneo se organizará en doce grupos de cuatro selecciones cada uno. De cada zona, los dos primeros clasificados accederán directamente a los dieciseisavos de final, acompañados por los ocho mejores terceros lugares de todas las confederaciones. Este modelo amplía las opciones de progreso y mantiene el interés hasta la última jornada de la fase inicial. La distribución de las 48 plazas se gestiona a través de un sistema de cuatro bombos, cada uno compuesto por doce equipos. Los organizadores —México, Estados Unidos y Canadá— ocuparán el bombo 1, asegurándose así un estatus privilegiado en el sorteo. Las 39 selecciones restantes con billete confirmado se repartirán entre los distintos bombos según su posición en el ranking FIFA, mientras que las seis plazas pendientes —dos del repechaje intercontinental y cuatro de los playoffs europeos— se integrarán automáticamente en el bombo 4. El proceso de sorteo comenzará con el bombo 1, asignando cada selección a un grupo específico desde la letra A hasta la L. Las escuadras anfitrionas recibirán un tratamiento especial: México ocupará la posición A1 con una bola verde, Canadá será B1 con bola roja, y Estados Unidos quedará como D1 con bola azul. El resto de equipos de este bombo —las cabezas de serie más potentes— se ubicarán en la primera casilla de cada grupo restante. Tras completar la distribución del bombo 1, se procederá secuencialmente con los bombos 2, 3 y 4, determinando así la composición completa de cada uno de los doce grupos. La composición de los bombos refleja el potencial futbolístico y el rendimiento reciente de cada selección. El bombo 1 incluye a las potencias tradicionales: Canadá, México, Estados Unidos, España, Argentina, Francia, Inglaterra, Brasil, Portugal, Países Bajos, Bélgica y Alemania. Este conjunto representa a las escuadras más cotizadas y con mayor historial en competiciones internacionales. El bombo 2 está formado por Croacia, Marruecos, Colombia, Uruguay, Suiza, Japón, Senegal, República de Irán, República de Corea, Ecuador, Austria y Australia. Estas naciones combinan experiencia en fases finales con proyección ascendente en el panorama global. El bombo 3 comprende Noruega, Panamá, Egipto, Argelia, Escocia, Paraguay, Túnez, Costa de Marfil, Uzbekistán, Catar, Arabia Saudí y Sudáfrica. Finalmente, el bombo 4 integra a Jordania, Cabo Verde, Ghana, Curazao, Haití, Nueva Zelanda, los cuatro clasificados de los playoffs de la UEFA y los dos equipos que superen el repechaje intercontinental. Para garantizar un desarrollo equilibrado del torneo y evitar enfrentamientos prematuros entre favoritos, la FIFA ha establecido restricciones específicas. En primer lugar, España y Argentina, como líderes del ranking, quedarán encuadradas en cuadros opuestos del cuadro final, lo que imposibilita su posible cruce hasta la instancia definitiva. El mismo principio se aplica a Francia e Inglaterra, tercera y cuarta del ranking respectivamente, asegurando que no puedan enfrentarse antes de la final. Además, se ha regulado la presencia de selecciones europeas en cada grupo. Dado que la UEFA aporta 16 equipos al torneo, se permite un máximo de dos naciones de esta confederación por grupo, siendo la única excepción a la regla general que prohíbe la coexistencia de dos selecciones de la misma confederación en una misma zona. Esta medida busca distribuir el poderío futbolístico y evitar concentraciones desproporcionadas. La ceremonia del sorteo será un evento de gran magnitud mediática, con cobertura internacional a través de los socios comerciales de la FIFA. El acto comenzará a las 11:00 hora de la Ciudad de México, que corresponde a las 12:00 del mediodía en Colombia, Ecuador y Perú, y a las 14:00 en Argentina, Uruguay y Chile. Además de las autoridades deportivas, asistirán delegaciones de las selecciones clasificadas, embajadores de las ciudades sede y representantes de los aficionados, creando un ambiente festivo previo a la competición. Respecto a las plazas aún no adjudicadas, el repechaje intercontinental enfrentará a Iraq, República Democrática del Congo, Bolivia, Nueva Caledonia, Jamaica y Surinam, que disputarán dos boletos finales. Por su parte, los playoffs de la UEFA mantienen en vilo a tradicionales potencias como Italia, Ucrania, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Gales, Albania, Irlanda, Suecia, Rumania, Macedonia del Norte, Dinamarca, Kosovo, Turquía y Bosnia y Herzegovina, que competirán por las cuatro últimas plazas europeas. La resolución de estos procesos definirá los últimos integrantes del bombo 4 antes de la ceremonia del 5 de diciembre. El Mundial 2026 no solo representa una expansión cuantitativa, sino también una evolución cualitativa del torneo más prestigioso del fútbol mundial. La nueva configuración promete mayor emoción desde la fase inicial, con más equipos, más partidos y mayores oportunidades para las confederaciones tradicionalmente menos representadas. El sorteo de diciembre marcará el punto de partida definitivo hacia una cita que redefinirá los estándares de la competición internacional.

Referencias