El Real Madrid atraviesa un momento de incertidumbre deportiva que empieza a generar inquietud entre aficionados y analistas. Tras un nuevo empate en Liga —el segundo consecutivo—, las alarmas se encienden en Valdebebas. Aunque los blancos aún lideran la clasificación, los resultados ya no acompañan, y la dinámica de juego genera más preguntas que respuestas.
Xabi Alonso, técnico del equipo, intentó dar un giro táctico en el último partido frente al Elche. Optó por una revolución en el once titular: cambió el sistema defensivo de cuatro a tres centrales, con Álvaro Carreras como novedad en esa línea. Alexander-Arnold y Fran García ocuparon los laterales, mientras que Valverde —por molestias físicas— y Vinicius —por decisión técnica— quedaron fuera del once inicial. Rodrygo, por su parte, volvió a ser titular, aunque sin lograr el impacto esperado.
Sin embargo, la crítica no se centra únicamente en las decisiones tácticas del entrenador. Santi Cañizares, exguardameta y actual analista en Movistar Plus+ y Cadena COPE, apuntó directamente a los jugadores como el principal problema. En su intervención en 'El Partidazo', Cañizares no dudó en señalar que el equipo atraviesa una crisis de forma colectiva.
"No se roba una pelota, no se repliega rápido, no se tiene agresividad...", sentenció el exjugador. Para él, el problema no es táctico, sino físico y mental. "Es un problema de falta de forma. No hay sistema que te haga funcionar cuando entran cuatro jugadores nuevos, porque no puede ser que jueguen todo el año los mismos. Y luego, en el descanso, decir '¿dónde está Valverde o Vinicius? ¿Será que no están los mejores y por eso no juegan bien?' Pero es que no juegan bien porque no están bien", explicó en la noche del domingo.
Cañizares fue contundente al evaluar el rendimiento del plantel: solo dos jugadores salvan el nivel actual del equipo. Mbappé y Courtois son los únicos que, según el analista, mantienen un estado físico y mental óptimo. El resto, en su opinión, atraviesa una fase de declive que afecta a todos los niveles del juego.
"Buscas mover al avispero, que entre gente nueva, pero la gente nueva tampoco. No hay sistema, ni con cuatro, en Vallecas, ni con tres, que haga que Courtois tenga un partido tranquilo", añadió. Su diagnóstico es claro: el equipo no genera presión, no recupera balones con eficacia, y carece de movilidad en ataque. "Hay cinco tíos delante de la pelota que se mueven muy poco, no tienes un pase claro y acabas perdiéndola", describió con crudeza.
La falta de gol también es un síntoma preocupante. Rodrygo, por ejemplo, no marca en Liga desde enero. Vinicius, que hasta hace poco era considerado candidato al Balón de Oro por su explosividad y eficacia, ahora parece un jugador distinto: sin ritmo, sin confianza y sin la capacidad de desequilibrar que lo caracterizaba.
Cañizares no niega que el Madrid sigue en la cima de la Liga y que mantiene una posición sólida en la Champions League —donde se encuentra entre los ocho primeros, lo que le evita la ronda previa a los octavos—. Pero insiste en que los resultados actuales no reflejan el verdadero estado del equipo. "Hay muchísimas cosas, pero, sobre todo, el estado de forma de los jugadores, que se salvan muy pocos en el momento de la temporada en que están", concluyó.
La reflexión de Cañizares invita a una pausa crítica. El Madrid no puede depender únicamente de la calidad individual de Mbappé o la solidez de Courtois. El equipo necesita recuperar la intensidad, la cohesión y la confianza colectiva. Si no, el liderato en Liga podría convertirse en una ilusión, y la Champions, en un desafío demasiado grande para un plantel que, en este momento, parece más cansado que competitivo.
La solución no está en cambiar el sistema cada semana, sino en recuperar el estado físico y mental de los jugadores. Porque, como bien dijo Cañizares, no hay táctica que salve a un equipo que no está en forma. Y en este momento, el Real Madrid necesita más que ajustes tácticos: necesita una reinvención colectiva.